martes, octubre 07, 2008

Bajo el signo de Villoro

Publicado en Milenio Semanal.
“Hay que desconfiar muchísimo de las autodefiniciones”, dice Juan Villoro, y sin embargo se define como una persona nerviosa, curiosa y dispersa, que empieza haciendo una cosa y sigue con otra, como en un continuo zapping mental y de intereses. Esa diversidad de gustos lo lleva constantemente a la indecisión, característica que define a los nacidos bajo el signo zodiacal Libra, quienes, como Juan, viven moviendo los platos de la balanza: buscando un equilibrio que rara vez encuentran.

Para responder a una pregunta tan abierta e incontestable como ¿Quién eres?, Villoro recurre, para sorpresa de quien lo cuestiona, a la astrología; rompiendo con el prejuicio de que todo periodista debe ser escéptico, en nombre de la objetividad a la que se comprometió; y dando espacio al escritor, que, como él mismo dice, es muy difícil que sea escéptico, “porque la literatura es una forma de creencia, una representación de la realidad no sistematizada, de sueño dirigido; si crees en ese sueño dirigido, hay muchas cosas que te interesan que no son explicables racionalmente”.

Así, el acreedor al premio Xavier Villaurrutia en 1999 se confiesa apasionado de la astrología y, aun más, influido por ella en el desarrollo de una personalidad que a no pocos atrae y sorprende.

“Me interesa muchísimo, de una manera intuitiva, que quizá es la mejor para acercarte a la astrología; he tenido conversaciones con astrólogos que me han parecido fascinantes y al mismo tiempo, a lo largo de la vida me he ido vinculando con signos, creo que todos tenemos un club de signos y eso es asombroso e inexplicable, pero yo lo constato a diario: mi vida está muy influida por Piscis, Acuario, Libra mismo y algunos otros. Eso es muy curioso”.

A mí me resulta más curioso que un periodista como tu crea en el Zodiaco...

“Es más raro porque el periodista es más objetivo y busca la verdad, pero cuando te das cuenta que estás hablando con una persona y su vida ha tenido que ver con cosas que están en el Zodiaco, pues ya puedes dejar de sorprenderte. Es como cuando vas a un tratamiento de medicina alternativa: puedes llegar con todo el escepticismo del mundo y sorprenderte de los resultados, muchas veces inexplicables”.

La conversación empieza a rayar en el misterio al caer en la cuenta de que ésta entrevista, sin querer, tuvo lugar el 24 de septiembre: el cumpleaños de Juan. El asombro se condimenta con la honestidad que le caracteriza, cuando admite que de chico solía leer la revista “Duda”, de corte precisamente esotérico y de dudosa objetividad, que se editaba a principios de la década de los setenta.

“El periodista, aunque parte de un deseo de objetividad, se encuentra frecuentemente con cosas indemostrables. Cuando yo era chavo leía mucho una revista que se llamaba Duda y era una revista muy esotérica, muy mafufa: hablaba de ovnis, de profecías egipcias, de misterios no resueltos... no era muy rigurosa pero era fascinante. Su slogan podría ser el slogan del periodismo, sobre todo del que se puede practicar en México: ‘Lo increíble es la verdad’. Muchas veces cuando estás haciendo un reportaje, lo que resulta increíble es lo auténtico, más en una realidad como la mexicana. Entonces el periodista por más ganas que tenga de ser sensato, se encuentra con muchas zonas difíciles de relatar”, confiesa.

Esa década groovie y revolucionaria en que surgió la revista Duda sirve de contexto para explicar, también, por qué Juan Villoro cree en una disciplina vilipendiada y tradicionalmente menospreciada por los intelectuales. “Como yo estuve muy cerca del movimiento hippie, la era de Acuario y estas cosas, siempre me interesaron mucho los signos del Zodiaco”.

La charla llegó a un punto que sólo la palabra “bizarra” ayudaría a describir, pues mientras hablaba, su actitud y algunas de las cosas que decía me recordaron inevitablemente a alguien... Le confesé que también soy Libra y no sólo me preguntó mi fecha de nacimiento, ¡¡sino la hora!! Algo que hubiera esperado de alguna amiga, o del novio de mi tío, que lee las cartas, pero jamás de Juan Villoro. Para completar el cuadro, lanza otra serie de preguntas desconcertantes: “¿Eres meticulosa, observadora, criticona? ¿Te han sacado tu ascendente? Yo creo que eres virgo. Bueno y un poco más aterrizada que otros Libra, porque ellos son aire y Virgo es tierra. Pero bueno, hay que ver a qué hora salió el sol...”

Al hablar de su personalidad, éste escritor no puede evitar, como buen librano, hacer un determinado elogio de la duda, no como herramienta de conocimiento sino como una actitud.

Tengo la impresión de que eres una persona de eternas preguntas, pero ¿las has resuelto?

“No, afortunadamente no. Yo creo que el infierno es perder la curiosidad, no estar interesado en los demás, en el otro, y no tener estas ganas de averiguar algo. Cuando sientes que sabes todo, que no tienes dudas, que tus certezas son absolutas y que eres una persona de una pieza, creo que estás muerto. Intelectualmente sólo puedes estar seguro cuando pones las cosas en tela de juicio.

Yo creo mucho en eso, la vida no solo está hecha de lo que haces sino de lo que podrías lograr en un momento dado. Y en ese sentido las dudas son muy estimulantes, porque constantemente te dicen ‘no llevas una vida, llevas muchas vidas’, si te lo planteas correctamente puedes optar de muchas maneras y más vale interrogarte al respecto, yo creo que eso es muy rico”.

Pero las dudas también son inquietantes, ¿no?

“Por supuesto, y Libra tiene una indecisión pero que no se debe a que quiera ser arrebatado o pasar de un lado a otro, sino lo que quiere Libra es el equilibrio, pero al buscarlo, al buscar siempre el justo medio, está siempre inclinando más un plato de la balanza o el otro. Entonces necesariamente la duda te lleva a sopesar circunstancias y estar primero de un lado y luego en otro, siempre en un vaivén. Pero eso es más interesante, el lugar más interesante es estar en un hueco entre dos opciones. Es lo más interesante, cuando hay disyuntivas, alternativas. Yo creo que la vida es un lugar a dudas.

Y si la astrología tiene algo que decir al respecto, creo que me ha influido bastante el ser Libra”.

¿Cuál es la mayor complicación de éste carácter para ti?

“Un problema que tengo es la dispersión. Empiezo a hacer una cosa y sigo con otra, esto tiene que ver con mi trabajo mucho, empiezo con un tema a escribir un reportaje, continúo escribiendo un cuento para niños, sigo con un capítulo de una novela y al final ya no sé que hice. Me gustan muchas cosas muy distintas y eso a veces me lleva a conflictos de decisión muy grandes: quiero ir al teatro y ver el fútbol, o estar con la familia; y los placeres suelen ser incompatibles. Aquel que quiere tener placeres simultáneos muchas veces se mete en problemas fuertes, esto tiene que ver no solo con las relaciones amorosas sino con la forma en que organizas tu vida; entonces a veces me pasa eso, que siendo una gente dispersa, tengo tres cosas favoritas al mismo tiempo. Es complicado”.

Esa dispersión tan propia de los periodistas la tiene Juan en su estudio, pero tiene la superstición de considerar que al menos sabe dónde pone las cosas. “A mí me tranquilizó mucho llegar al estudio de José Emilio Pacheco y ver el inmenso desorden en que vive una de las mentes más ordenadas de México, y él me contó que una vez perdió un zapato entre sus libros y se tardó meses en encontrarlo, de tantos libros que había en el suelo, eran como las arenas del desierto. Eso me confortó muchísimo”, relata sin esbozar la menor sonrisa, a pesar de su sarcasmo.

Pero tan propio de los periodistas es el caos, que Juan sugiere desconfiar enormemente de un escritor o periodista que tiene su escritorio ordenado, pues eso suele indicar que no trabaja mucho.

¿Cómo has hecho para mantenerte en una sola pieza?

“Quizá por haber estado en el Colegio Alemán, desde niño tengo una disciplina grande y un sentido de culpa enorme; porque si no estoy haciendo las cosas como debería hacerlas, de inmediato el pequeño comandante que me introyectó el Colegio Alemán me llama la atención y me arresta. Entonces tengo un sentido de la responsabilidad exagerado. Esto tiene que ver con dos o tres cosas: el haber sido primogénito, que siempre recibimos en el camino un mandato de hacernos cargo de los pequeños, en una familia donde además mis padres se divorciaron y yo me quedé como el responsable de muchas cosas, y luego el Colegio Alemán; entonces esas 3 cosas me convirtieron en alguien que tiene una ansiedad de control muy fuerte”.

Se trata de un temperamento bastante contradictorio, como él mismo lo reconoce, pues los libranos, como él, todo el tiempo están en una lucha consigo mismos, pero ese sentido del deber y la disciplina que le inculcaron han impedido que la dispersión de los intereses y los placeres lo conviertan en una persona que está en todos lados y en ninguno.

“Pero esto es provisional, como la meteorología, que tiene momentos de orden y luego viene el huracán y ahí si estoy en la dispersión absoluta y ya no sé porque hago tantas cosas al mismo tiempo”.

¿Entonces es un mal incurable?

“Yo digo que sí, las cosas solo se agravan. Solo tienden a ponerse peor. A partir de cierto momento ya no cambias, solo engordas un poquito. Lo más importante en tu vida te ocurre antes de los doce años. Lo que te forma verdaderamente es la infancia, la gran escuela. Luego ya nos modificamos levemente, a partir de los cuarenta ya somos animales de costumbre; quizá antes pero a partir de los cuarenta ya es muy difícil modificar las neurosis que se han convertido en rituales personales, cosas que ya están dentro de ti”.

Entonces con los años, en vez de reinventarte ¿te vas rehaciendo tu solo? ¿Cociéndote en tu mismo caldo?

“Sí, yo creo que uno puede organizar la vida de tal manera que muchas cosas que parecen confusas en un tiempo, a la larga van encajando unas con otras. Yo tengo la ilusión de que la dispersión en que vivo, al cabo de los años tenga una apariencia de versatilidad; que el haberme interesado por cosas muy diversas, parezca más una variedad que un caos. Por supuesto, mientras lo estás viviendo lo vives más como un caos.

Pero las cosas se pueden ordenar un poco al cobrar perspectiva y revisarlas con el tiempo. Esto tiene que ver también con el proceso de escritura, me pasa muchas veces que empiezo a escribir sobre un tema, tanto de ficción como de no-ficción, de pronto doy un rodeo porque algo me llama la curiosidad, y eso es lo que yo buscaba en secreto pero no lo sabía”.

Por eso, Juan Villoro invita a no quejarse tanto del desorden y los accidentes, porque hay accidentes productivos. “Lo que pasa es que todo lo que no controlas te desestabiliza, te pone nervioso y te hace pensar que eres un mal alumno del Colegio Alemán”.

Y concluye puntualizando su librana defensa de la duda: “Las dudas no son necesariamente negativas, pero a veces les tenemos mucho miedo y queremos certezas. Uno de los sentidos de los libros de autoayuda –que en buena medida explican su auge actual- es el hambre de certezas que tenemos: queremos certeza sobre las calorías, sobre el sexo, sobre la autoridad, la pérdida de pelo, etc. Creo que es mucho más interesante quedarse con la duda, mientras te preguntas la vida tiene sentido”.

martes, septiembre 23, 2008

Sobrevivir al convoy

Hay una cosa de la que un suicida está seguro cuando decide arrojarse a las vías del Metro: que logrará su objetivo y morirá. Pero apostar al impacto de un convoy del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro como un suicidio infalible puede ser una empresa riesgosa: al menos 6 de cada 100 arrollados sobreviven y sufren múltiples lesiones o incluso pierden miembros de su cuerpo, asegura el director del STC, Francisco Bojórquez.


Texto y fotos: Claudia Altamirano

338 toneladas de acero corriendo a 75 kilómetros por hora son argumento suficiente para creer que, cruzarse en el camino de este tren es una muerte segura, idea afianzada por los 750 volts de la barra guía. Convencida de ello, una mujer de 60 años se arrojó en junio pasado a las vías de la estación Ermita. Cuando el personal de seguridad bajó a buscarla, la mujer salió arrastrándose entre los rieles, sucia pero sin un solo daño a su cuerpo, dejando atónito al personal de la estación.
Como ella, en lo que va de 2008 otras cuatro personas que intentaron quitarse la vida de esta forma fallaron, dos hombres y dos mujeres más, de edades entre los 23 y 32 años.

Veinte minutos toma al personal del Metro restaurar el servicio luego de que alguien se arroja a las vías: detener el tren, reportar el incidente, pedir corte de corriente, evacuar el andén; buscar el cuerpo, verificar su pulso y sacarlo, limpiar las vías y reiniciar actividades. Cuando muere, el personal de seguridad levanta el cuerpo –o las partes de él- y lo lleva al local ocho, es decir, el baño. Si vive, se utilizan los colchones neumáticos para levantar el tren: se coloca debajo, se infla y se extrae el cuerpo para llevarlo a recibir atención médica.

Para incrementar las posibilidades de que quien toma esta decisión sobreviva, las autoridades del Metro implementaron las fosas antisuicidio: se trata de una ampliación en el piso sobre el cual pasa el tren, y en lugar de durmientes, hay un hueco de un metro de profundidad en el cual cae la persona que se arroja. De este modo, aunque sufrirá contusiones, evitará ser arrollada por el convoy.

Actualmente, la red del Metro de Ciudad de México cuenta con fosas antisuicidio en las líneas 6, 7 y un tramo de la B. Aunque el director del STC dijo desconocer por qué hay fosas sólo en éstas líneas, el gerente de Seguridad Institucional, Mario Izazola, señala que los costos de construcción resultan demasiado altos para sólo 34 suicidios al año.

Víctima indirecta: los trabajadores

Cuando una persona se lanza a las vías del Metro, el más afectado, después del suicida y su familia, es el conductor del tren. Luego de arrollar a alguien, el chofer debe dejar su trabajo unos días, recibir terapia con psicólogos para superar el trauma, y vivir con ello.

“Nosotros como conductores, nuestra única obligación es conducir el tren. Qué más quisiéramos que el tren se detuviera completamente al frenar”, expresa Gabriel, conductor de la línea B desde hace ocho años.

Apenas llevaba tres semanas conduciendo, cuando Gabriel padeció su primer y único arrollamiento. Al ir entrando a la estación Garibaldi, una mujer con aspecto desaliñado comenzó a caminar hacia atrás, se impulsó con la pared del andén y corrió hacia las vías. “Yo bloqueé el tren desde que la vi que se estaba preparando, pero de todos modos el tren no se detiene”, recuerda Gabriel, quien sólo necesitó llorar abrazado de su perro y unos días de descanso para recuperarse.

Pero no todos lo superan. Aun con las terapias, en la historia del Metro ha habido casos de conductores que ya no regresan, después de haber arrollado a alguien.

El personal de Seguridad también padece cuando se presenta un suicidio. Para Isaac, lo más difícil es tocar el cuerpo, ya sea para verificar si vive, o para extraerlo de las vías. Él es uno de los encargados de levantar los cuerpos –o los restos- de los arrollados, y tenía 20 años cuando levantó el primero.

“La primera vez yo levanté pedazos de piel y de cuero cabelludo, parecía un coco... Le faltaban partes de la cabeza, de la pierna y de una mano. Me sentí normal, porque es como levantar pedazos de carne en una carnicería, el problema es cuando tienes que levantar el cuerpo, cuando no son pedazos, porque ves a la persona”, relata el trabajador.

Asegura que nunca le ha tocado encontrar uno vivo, y se siente afortunado por ello: “Ese es uno de mis miedos, llegar y encontrarlo vivo... Pero en la práctica te chingas porque así son las cosas”.

Cifras:

El Metro mueve a 5 millones de usuarios al día.
En cada vagón caben hasta mil 530 personas
Las líneas más demandadas son la 1,2 y 3
En promedio, hay un suicidio cada 10 días en el Metro, es decir,
entre 34 y 36 al año.
6 de cada 100 sobrevive
Las líneas con más suicidios son la 3,2,1,8 y 9
Las líneas 6,7 y B cuentan con fosas antisuicidio
El DF ocupa el lugar número 15 en suicidios en el Metro, siendo Tokio la primera, París la segunda y Nueva York la tercera.

Fuente: STC

jueves, julio 24, 2008

Sex shop a domicilio

La visita a una sex shop puede ser una experiencia tan vergonzosa para algunos, que prefieren frenar su curiosidad por conocer y probar los aditamentos para el sexo. Pero una nueva tendencia importada de España pretende acabar con esta limitante: la venta de juguetes sexuales a domicilio.

Texto: Claudia Altamirano
Fotos: David Jaramillo y Claudia Altamirano
El asombro de Cynthia va creciendo con cada artículo nuevo que le ofrecen. No se inquieta pero no puede evitar una carcajada cuando le muestran el “príncipe”, un vibrador en cuya cabeza está dibujada la cara de un hombre, con el cabello al estilo medieval. Su novio la mira escéptico, pero las otras chicas justifican al accesorio: “Es para cuando tu no estés”, dicen, y todas se echan a reír.
Se trata de una demostración de Tuppersex, la nouvel empresa mexicana que vende juguetes sexuales a domicilio, a través de una cálida reunión entre amigas en la que conocen de cerca estos productos, sin tener que pasar por el calvario que para muchos implica el entrar a una sex shop.

Al viejo estilo de las demostraciones de refractarios o productos de belleza, en las que un grupo de amigas se reunía en la casa de alguna de ellas para pasar largas horas conociendo, probando y eligiendo los productos que una de ellas vende, acompañadas de café, cigarros y galletas, Efraín Martínez y Abel Uriarte –fundadores de la empresa- convocan a una reunión idéntica, pero con otros productos: en lugar de una crema humectante les ofrece lencería comestible; los perfumes no huelen a flores sino a feromonas y en lugar de envases de plástico, les muestra vibradores en forma de pato, de balas y de pene.

El café y las galletas son sustituidas por vino tinto, fresas y chocolates, acompañadas de música ligera y luz tenue. “Tenemos aquí chocolate para endulzar lo que no sea dulce”, ofrece Efraín, mientras Ruth Vals, su socia, complementa “y si les gusta, les va a gustar más”. Entre risas y constantes bromas sobre el uso de los productos, las clientas observan, tocan, huelen e incluso activan los vibradores para probarlos en la palma de su mano, el antebrazo o el cuello.

La teoría lacaniana del falocentrismo tiene su máxima expresión en los juguetes sexuales, pues de todos ellos, el favorito es el vibrador que emula a un pene, o dildo. Particularmente el multifuncional, que estimula todas las zonas erógenas del área genital femenina: punto G, paredes vaginales, ano y clítoris. Efraín utilizó una analogía muy precisa para referirse a él: “la joya de la corona”, y tardó varios minutos en recobrar la atención de su audiencia, pues el juguete logró acapararla.

El también llamado multiorgásmico parece una joya no solo por su versatilidad sino también por su precio: aunque Tuppersex lo ofrece en alrededor de 400 pesos, en las tiendas su precio varía entre los mil y dos mil pesos, según el número de funciones: si la cabeza es giratoria y retráctil, si es resistente al agua y si tiene batería recargable.

Aun así, el multiorgásmico es uno de los juguetes más vendidos en la cadena de tiendas Erótica, a la par de otros tipos de vibradores -como los anillos para el pene con bala para estimular el clítoris-, los lubricantes y los afrodisíacos.

Pero hay quienes prefieren evitar el riesgo de entrar a una sex shop. No sólo de ser vistos, sino incluso, de ser acosados. Tal es el caso de Cynthia, cuya visita a éstas tiendas fue debut y despedida, pues una vez dentro, un hombre la abordó y le dijo al oído “a ver, ¿qué vas a comprar?”, tras lo cual salió para no volver. En cambio, la reunión de Tuppersex con sus amigas y pareja la hizo sentir mucho más en confianza para preguntar, tocar, oler y probar.

No sustituirlos por otros objetos

El uso de juguetes sexuales no siempre es divertido. El mal uso, la falta de higiene o la sustitución de los juguetes creados con este fin, por otro tipo de objetos, ha llevado en no pocas ocasiones a los usuarios al hospital.

Así lo relata la sexóloga Paulina Millán, investigadora del Instituto Mexicano de Sexología, quien señala que no son los juguetes sexuales los que pueden causar daño, sino su uso inadecuado o su sustitución por objetos como botellas de cerveza.

“Lo que me preocupa son las personas que usan otras cosas, los médicos del Instituto nos han reportado que llegan lastimadas porque usaron una pluma, botellas, una vez encontraron un foco que se había roto... En cambio, no me han dicho nada sobre daño con juguetes sexuales”, refiere la especialista.

Sin embargo, descarta que las personas utilicen dichos objetos como juguetes sexuales por los altos precios de éstos, en su lugar, lo atribuye a la vergüenza que les puede causar el entrar a una sex shop. “Bien usados, creo que los juguetes sexuales son inofensivos”.

Al margen de las materias primas, existen algunos aditamentos en particular con los que el usuario puede lastimarse si no los utiliza adecuadamente, asegura Luis Llanos, representante de la cadena de tiendas Erotika; la bomba de vacío -para lograr una erección- y los anillos de contención -para retrasar la eyaculación-. Si se usan por más tiempo del recomendado, pueden provocar coágulos por la presión y succión que ejercen sobre el pene.

Por tanto, especialistas y vendedores advierten sobre la importancia de no reemplazar los juguetes sexuales con otros objetos y, una vez adquiridos, lavarlos con jabón neutro y agua templada cada vez que se usen. “Se deben dejar secar muy bien para evitar la proliferación de hongos y bacterias, y de preferencia, rociarlos con un spray antibacterial”, agrega Efraín Martínez. No es recomendable, sin embargo, tratar de desinfectarlos con alcohol en gel, porque puede dañar la textura de algunos juguetes, agrega Abel Uriarte. “Y lo más importante es no prestarlos, deben ser de uso estrictamente personal”, puntualizaron los creadores de Tuppersex.




50 años vendiendo dulces en Coyoacán

Claudia Altamirano

Hace medio siglo, el Jardín Hidalgo de Coyoacán era un parque público donde pasear con la familia, con apenas algunos locales comerciales y jardineras. No había puestos tubulares, lonas ni bancas para sentarse. Sólo podía verse entre las filas de autos algunos vendedores que, canasta en mano, iban ofreciendo sus productos a cada automovilista; cuidándose siempre de las autoridades, que los retiraban en cuanto los descubrían.

Una de esos vendedores es Martha Martínez, que entonces era una niña de doce años acompañando a su madre y sus tías a vender dulces de amaranto que ellas mismas fabricaban. Procedentes del pueblo de Tulyehualco, Martha y su familia continuaron con la tradición, iniciada con sus abuelos, de fabricar y vender dulces típicos. "Íbamos al principio mi mamá, dos de mis tías, un primo y yo, pero luego mis tías se casaron y ya no fueron a vender. Andábamos caminando en los parques pero no había tanta gente como ahora, teníamos que acercarnos a los carros con la canasta, ya la gente nada más bajaba el vidrio y nos compraba por ahí pero no se bajaban. Vendíamos más en frente a la iglesia y en una nevería", recuerda la comerciante.

Cuando la familia Texcalpa llegó a Coyoacán, el número de vendedores no rebasaba las veinte personas; entre los cuales Martha recuerda a la señora de los globos, el señor de los rehiletes, el de los merengues. Poco a poco fueron llegando más comerciantes, pero no desconocidos: la prosperidad de la venta en el Jardín Hidalgo hizo que los vendedores empezaran a llevar a sus familiares a vender junto con ellos. "Son los abuelitos de cada giro de hoy", bromea Martha con sus hijos.

Al principio, los policías no los dejaban vender en el parque, por lo que doña Guadalupe se metía con sus hijos a la iglesia cuando eran descubiertos. Pero la renuencia de las autoridades delegacionales a permitir la instalación de vendedores fue mutando y cediendo: con los años, la canasta fue sustituida por un plástico en el piso, luego llegaron las cajas y, después de casi 40 años, se les permitió colocar un puesto tubular. "El delegado no quería que un área cultural se volviera tianguis", recuerda, pero la persistencia de doña Guadalupe, la madre de Martha, rindió frutos: se dedicó a negociar con las autoridades de vía pública y, con el tiempo, no sólo logró que les permitieran instalarse, también formó la asociación Centro Histórico de Coyoacán, que hoy agrupa y protege a los miembros de su familia que se dedican al comercio.

"Yo dejé de ir muchos años porque me casé, pero cuando volví, ya todo estaba cambiado. Pero como mi mamá ya estaba ahí, me fue más fácil entrar nuevamente. Ya había un padrón y varias asociaciones, ya todos estábamos anotados", relata doña Martha. Gracias a sus negociaciones y su empeño, Guadalupe Texcalpa ha podido vender dulces en Coyoacán durante más de cincuenta años, y son ya tres generaciones en la familia las que han vivido de ese negocio, con ocho puestos en total. "No les di herencia, pero que más herencia les podría dar que ésta? Porque el dinero se lo acaban, pero esto no", decía doña Guadalupe a sus hijos cuando les enseñaba a fabricar los dulces.

La familia Ramos Martínez forma parte de los 500 artesanos y comerciantes que fueron reubicados por la delegación Coyoacán en la Alameda del Sur; debido a las obras de sustitución del drenaje y agua potable en los jardines Hidalgo y Centenario. Aunque las autoridades señalan que se trata de una medida temporal y que sólo los mentendrán en la Alameda del Sur por cuatro meses, los comerciantes temen que ya no los dejen volver.

El sábado 5 de abril fue el primer día que la familia Ramos acudió a la Alameda del Sur a vender, pero están a disgusto porque ahi no pasa la gente, apenas venden y se llenan de polvo, tanto ellos como sus mercancías. Ese fin de semana ganaron cien pesos "y hubo gente que ni se persignó".

"No nos dieron opciones", dicen. "Era la Alameda Sur o nada, y pues de estar sin hacer nada a sacar aunque sea unos pesos, pues mejor nos fuimos allá, porque la necesidad nos gana. Aunque todos tienen empleo en diversas dependencias del Sector Salud, consideran al comercio como un ingreso mucho más estable, de ahi su preocupación.

No así en el caso de Roberto, uno de los hijos de doña Martha, para quien el comercio es su única fuente de ingreso. "Ahorita sí nos la estamos viendo difícil", pues tanto él como su esposa se dedican a eso y tienen tres hijos.
Pero su actitud es de conciliación, más que de enfrentamiento. Quieren cooperar con las autoridades delegacionales, resistir esta mala racha y respetar las determinaciones del gobierno "hasta donde se pueda". "Sólo pedimos nuestro espacio para trabajar".

Da chamba GDF a hijo de coordinador del proyecto Bicentenario

Claudia Altamirano

Con el objetivo de "promover el papel de la Ciudad de México en los eventos históricos", el Fideicomiso del Centro Histórico del Distrito Federal gastará 34 millones de pesos en proyectos conmemorativos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución mexicana.
El fideicomiso, cuyo presidente es el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, destinará este año una partida aun no definida de esos recursos a la realización de una serie televisiva cuya producción incluye viajes a las ciudades de Caracas, Bogotá, Quito, Sucre, Santiago de Chile, Buenos Aires y Madrid.

El proyecto, denominado Expedición 1808, será dirigido por la cineasta Patricia Arriaga y su equipo de producción incluye al hijo de Enrique Márquez, coordinador de la Comisión para las celebraciones del Bicentenario en el DF; a pesar de que la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos prohíbe el nepotismo.

Se trata de una gira que realizarán siete jóvenes por los siete países cuyos procesos de independencia iniciaron entre los años 1808 y 1810; incluido España, “pues el 2 de mayo de 1808 se inicia la revolución de mayo en Madrid, suceso que abre la puerta a todos los procesos de independencia iberoamericana”, argumentó Enrique Márquez.

En noviembre de 2007, la Comisión para las celebraciones del Bicentenario lanzó una convocatoria para elegir a siete jóvenes que realizarían trabajos relativos a la independencia en las categorías de cine, literatura, historia, artes plásticas, economía y música. Los ganadores partieron el 4 de marzo pasado a Caracas, ciudad donde inicia la gira durante la cual desarrollarán sus obras.

El sistema INFOMEX del Distrito Federal detalló, en respuesta a una solicitud de información, que el presupuesto autorizado para la coordinación de los festejos del Bicentenario es de 34 millones, 918 mil 42 pesos, tres millones más de lo reportado por el Programa Operativo Anual 2008 del Fideicomiso, que publica un presupuesto de 31 millones.

Pese a que la Comisión a cargo de Márquez es una instancia local, el funcionario sustenta la realización de un viaje intercontinental en la idea de “abrir el ángulo para la divulgación de nuestra historia y no quedarnos sólo con la historia local”.

No obstante, Márquez rechazó que se trate de un proyecto ostentoso y que contravenga la Ley de Austeridad para el gobierno del Distrito Federal.

“¿Quién dice? Nosotros creemos que así se hace mejor. Son criterios. En este caso, ¿quién nos puede determinar qué es lo austero? No es un proyecto dispendioso, es un proyecto muy original”, puntualizó en entrevista con EL UNIVERSAL.

Agregó que los recursos del Fideicomiso podrían no ser necesarios, pues la Comisión a su cargo está generando, paralelamente, una campaña para la obtención de recursos de empresas privadas. Sin embargo, la expedición ya dio inicio, por lo que la producción está ejerciendo ya el presupuesto asignado.

El director del Fideicomiso del Centro Histórico, Mónico Ávila, ha rechazado hablar de este tema, mientras que el equipo de producción de la serie televisiva fue obligado a firmar un acuerdo de confidencialidad, para evitar que cualquier información sobre la realización de la serie sea difundida.



http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/89643.html

Una llamada, su regalo navideño

Texto y fotos: Claudia Altamirano

Pocas veces una llamada telefónica había sido tan importante para María. Desde que salió de la provincia de Cañar, en Ecuador, no había podido comunicarse con su madre y, en estas fechas, esa llamada cobra capital importancia.

Detenida en la estación migratoria del Distrito Federal por su condición de indocumentada, María tendrá que pasar la Navidad y el fin de año en la estación y no en su casa; acompañada por otros paisanos a los que recién conoce y no por su familia.


A sus 21 años, es madre soltera de un chico de cinco; quien quedó al cuidado de su abuela cuando su madre partió al norte, persiguiendo un objetivo que quedó truncado: Estados Unidos.

Pero María no llora por no haber llegado. Sabe que el pollero le da otras dos oportunidades más de intentar llegar, por el mismo dinero. Llora por la inminente llegada de una Navidad lejos de su familia y, sin haber podido siquiera, llamarles una sola vez para decirles que está viva.

Su petición fue escuchada por otras paisanas, las titulares de la Asociación de Ecuatorianos Residentes en México (Ecuarmex); quienes llevaron a la estación migratoria un regalo navideño: tarjetas telefónicas de larga distancia para los 31 ecuatorianos allí detenidos.

La melancolía en los rostros de las 11 mujeres y 20 hombres ahi retenidos se esfumó al recibir las tarjetas. Aunque sólo María lo había expresado, todos estaban desesperados por llamar a sus familiares; la mayoría ubicados en Ecuador pero algunos también en Nueva York o Miami. Todos brincaron de sus asientos cuando Rosario Olmedo, secretaria de Ecuarmex, extrajo de su bolso las tarjetas telefónicas, que representan el mejor regalo navideño: la posibilidad de, al menos, saludar a sus seres queridos.

Una posada dentro de la estación y un improvisado festejo navideño entre compatriotas no es suficiente para los expulsados: de su país por la falta de oportunidades y ahora también expulsados del sueño de obtenerlas en otro. Aun así, los ecuatorianos agradecen la tarjeta, la ropa, los zapatos y los artículos de higiene personal que les obsequian. No se quejan de nada, aseguran que en la estación no les falta nada; sólo piden una cosa: estar en Ecuador antes del 24 de diciembre.

Pero esto no será posible en la mayoría de los casos: la saturación en los vuelos por la temporada alta complica su regreso a casa.

La timidez caracteriza a los migrantes ecuatorianos, afirma el personal de la estación de Iztapalapa. Quizá es por ello que, cuando se les pregunta qué necesitan, o si los trata bien el personal del Instituto Nacional de Migración (INAMI), los detenidos aseguran que nada les falta y que todo está bien. Pero basta que uno se anime a expresar alguna inconformidad, para que los demás lo secunden y lluevan las quejas.

Las hostilidades de la secretaria y el trato déspota del médico son sus principales reclamos. “Nos dan la misma medicina para todo”, afirma uno de los chicos asegurados, quien pasó tres días sin dormir bien por el malestar estomacal y renovando su dolor con cada alimento que ingería.

Y aunque los detenidos no se quejan de las condiciones de higiene en la estación, sus paisanas de Ecuarmex buscan acopiar una nueva tanda de donaciones; ésta vez de toallas, pues dicen que al bañarse, las mujeres no tienen con qué secarse y utilizan su propia ropa.

“La secretaria es muy grosera”, acusan al embajador de Ecuador en México, Galo Galarza; quien les ofrece realizar, a través de la representación diplomática, las llamadas que necesiten.

Pero otros piden un favor más: una muñeca para llevarle a su hija. Fredy Paredes, de 35 años, dejó en la provincia de Cuenca a su esposa Maribel y a su pequeña, de quienes guarda fotos en su cartera, junto a la de su hijo fallecido. En otro compartimiento, conserva cabellos de ellas y un poco de tierra de la tumba del niño.

La educación de su hija bien vale el enorme riesgo que corre y los miles de dólares que deberá pagar al coyote; pues la niña “tiene un coeficiente intelectual muy alto”, y su salario no es suficiente para “la educación que ella merece”, dice.

Los villancicos que les pusieron para ambientar el festejo navideño adelantado hacen llorar a Fredy. “Mi hija quería una muñeca, pero ahora me dice que ya no la quiere, que ya sólo quiere que regrese”.
http://www.eluniversal.com.mx/ciudad/88272.html

jueves, mayo 08, 2008

Bebés prematuros, blanco de virus respiratorios

Aunque los médicos señalan que el virus sincicial respiratorio afecta a todos en la infancia, los bebés prematuros son susceptibles de sufrir complicaciones al ser infectados, pudiendo desarrollar bronquiolitis o neumonías que, mal tratadas, pueden derivar en la muerte.

Texto y fotos: Claudia Altamirano
Enviada

Juriquilla, Querétaro
.- Aun no es posible saber qué profesión elegirá, pero la vida de Santiago ya es, a sus tres años, todo un éxito. Con la ayuda de sus padres, sobrevivió numerosas neumonías, sepsis neonatal; un paro respiratorio, otro cardiaco y uno cerebral; enfisema pulmonar, reflujo severo, displasia bronco pulmonar y rotavirus en cuatro ocasiones. Siendo un bebé prematuro, al infectarse con el virus sincicial respiratorio desarrolló padecimientos que hoy lo obligan a usar un tanque de oxígeno permanentemente; sin embargo, el haber superado todos estos males hace que Angélica, su madre, lo llame “un milagro”.

El virus sincicial respiratorio (VSR) es una afección a las vías respiratorias que la mayoría de la población adquiere en la infancia, sin advertirlo. Empero, los bebés prematuros y los que no fueron alimentados con leche materna son susceptibles de desarrollar otros trastornos al ser infectados: desde tos severa hasta bronquitis y neumonías que, no tratadas adecuadamente, pueden causar la muerte.

Es fácil confundir al VSR con una simple gripe, pues los síntomas son iguales: catarro, congestión nasal, estornudos, tos; sin embargo, los especialistas recomiendan buscar atención médica inmediata cuando se detecten síntomas más severos, como dificultad al respirar, sibilancias (silbidos) y hundimiento debajo de las costillas. Particularmente, recomiendan tomar medidas preventivas en bebés prematuros; pues de los casos de bronquitis o neumonías que requieren hospitalización, la principal causa es el VSR.

Angélica nunca imaginó todas las consecuencias que traería para Santiago el haber nacido a las 29 semanas de gestación, “Yo creía que al niño prematuro sólo le faltaba crecer, y no es cierto”, expresa. Esto se debe a que la madre transmite al bebé inmunoglobulina, anticuerpos que defienden al bebé contra las principales enfermedades; como el sarampión y la hepatitis; señaló el neonatólogo Heriberto Pinto. Esta transmisión de anticuerpos se da a partir de la semana 32, por eso los prematuros no tienen esas defensas, puntualizó.

Pero la prematurez de Santiago no sólo implicó infecciones, sino también complicaciones para operarle el esófago –que ya estaba muy dañado por el reflujo-, debido a las constantes neumonías, y para vacunarlo, pues no contaba con el peso mínimo para aplicarle algunas de las vacunas.

“Cuando nos entregan a Santiago, pesaba un kilo 600 gramos, después de 3 meses y presentaba desnutrición severa. Yo le decía a mi esposo ‘pasa tú y si ves que la cosa está dura, me dices que no entre’, porque llega un momento en que no toleras ver tanto sufrimiento, tanto en ellos como en uno”, recuerda Angélica.

Fue hasta que ingresó en un hospital privado, que los padres del pequeño supieron que las neumonías se debían al VSR y que existen inmunoestimulantes que atacan al virus y evitan que siga causando más afecciones. Pese a que debe permanecer conectado a un tanque de oxígeno -por lo que su padre carga permanentemente con una mochila donde guarda el tanque-, y pese a que no es aceptado en las escuelas por esta dependencia, la calidad de vida de Santiago y su familia ha mejorado notablemente. “Esto nos da la oportunidad de llevarlo al parque”, dice su madre.

En el marco del Congreso Interamericano de Infectología Pediátrica, pediatras y neonatólogos señalaron que la prematurez, el uso prolongado de un respirador, las enfermedades cardiacas y neuromusculares; la falta de leche materna y una deficiencia inmunológica, son los principales factores de riesgo para adquirir el VSR.

El pediatra Daniel Loyola advirtió que, cuando se padece bronquiolitis o neumonía en los primeros años de vida, el riesgo de padecer asma es mayor. “La mayoría sigue una vida normal, pero quienes después tienen problemas, muchos de ellos tuvieron como causa el virus sincicial respiratorio”, puntualizó.

En entrevista, el especialista precisó que el virus se puede adquirir a cualquier edad, siendo los bebés el grupo más susceptible, seguido de los adultos mayores –sector en el que causa tantos trastornos como el virus de la influenza- y de quienes tienen factores de riesgo. “Puede haber un joven que tenga asma, un niño con leucemia, un adulto que fue trasplantado, también tienen riesgo”.

Por su parte, el doctor Heriberto Pinto indicó que es en ésta temporada invernal cuando aumentan las probabilidades de contraer el virus, al tratarse de una afección respiratoria similar a la influenza.

Los pediatras coincidieron en la importancia de extremar las medidas de higiene para con los bebés prematuros, así como no fumar cerca de ellos ni exponerlos a las multitudes a temprana edad; ya que podrían adquirir el virus sincicial respiratorio y desarrollar males que pudieron ser prevenidos.

“Insistir en dar el seno materno, evitar el hacinamiento, evitar exponerlo al humo del tabaco y a sitios públicos en edades tempranas; tener medidas de vacunación general”, advirtió Loyola.

“Hay que evitar las muestras de afecto directas al bebé, como besos en la cara, abrazos, hablarle a la cara; hay que aislar al familiar que tenga gripe, evitar exposición a fumadores y, en la zona de cuneros, aislar a los bebés que tengan VSR, y a los otros bebés ponerles anticuerpos, principalmente los que tengan afecciones pulmonares, cardiacas o sean prematuros”, agregó Pinto.

A ese respecto, Angélica Quintanar afirma que la prevención es una tarea de toda la familia, siendo ésta el principal foco de infección para el niño; por lo que toda su familia se ha aplicado inmunoestimulantes y vacunas.

“La prematurez es algo que no se puede prevenir ni detener cuando se presenta, pero sí hay muchas cosas que se pueden hacer por los niños prematuros para mejorar su calidad de vida. He conocido niños en las condiciones de Santiago que fueron tratados a tiempo con el inmunoestimulante y que la suerte les fue diferente”.

http://www.eluniversal.com.mx/nacion/156527.html

viernes, diciembre 14, 2007

Da México trato de animales a migrantes

Mientras la estación migratoria del Distrito Federal no puede ofrecer cobijas limpias ni garantizar una llamada telefónica a quienes ahí son retenidos, el Instituto Nacional de Migración no reporta los rubros específicos en que gasta su presupuesto y, cuando se le cuestiona al respecto a través del IFAI, niega la respuesta o envía información errónea.

Texto y foto: Claudia Altamirano

Dormir en un pasillo cubierto por una cobija sucia. Comer alimentos en mal estado y tener un garrafón de agua, pero nada con qué beberla. Recibir una receta errónea por parte de un médico prepotente y sufrir insinuaciones sexuales por parte de un policía. Para los migrantes que son detenidos en la estación migratoria del Distrito Federal, esto es el pan de cada día.

Así lo reportan los activistas de la organización civil Sin Fronteras, que aboga por los derechos de los migrantes y que ha documentado éstos abusos y carencias; que no corresponden al presupuesto asignado para las estaciones migratorias por parte del Instituto Nacional de Migración (INAMI).

Ante las insuficiencias denunciadas por los migrantes, Sin Fronteras solicitó al INAMI, a través del Sistema de Solicitudes de Información (SISI) del IFAI, datos sobre el presupuesto ejercido en la estación migratoria de Iztapalapa y los rubros específicos en que se gasta; obteniendo respuesta en una sola ocasión, con datos de la estación migratoria de Tapachula.

En una consultoría externa solicitada por Sin Fronteras, se hicieron 250 preguntas al Instituto a través del SISI, a fin de conocer los montos precisos del gasto en alimentos, agua, servicios médicos y de limpieza. Con previo cobro de 4.50 pesos por las copias del documento, el INAMI entregó información inexacta e incongruente; por lo que la consultora, Friné Salguero, hizo uso del recurso de revisión que el IFAI otorga a quien recibe información no satisfactoria.

Sin embargo, señala la consultora, este recurso es aplicable una sola vez; lo que deja al solicitante impedido para reclamar nuevamente si la información vuelve a ser limitada.

En el caso de Sin Fronteras, señaló la coordinadora de Vinculación, Karina Arias, el INM no sólo volvió a responder de manera insuficiente, sino que solicitó a la ONG un pago de 800 pesos por su informe 2007 de estaciones migratorias; documento que tampoco detalla los gastos específicos.

El acceso a éste mismo informe fue negado a El Universal por parte del INAMI, pese a que se trata de información pública.

Durante la presentación de resultados del programa IFAI Comunidades, Salguero precisó que el INAMI reportó un gasto en alimentos durante 2006 de 11 millones, 505 mil pesos; 357 mil 421 pesos en agua –sin especificar si fue envasada o corriente- y un millón 890 mil 716 pesos en servicios de limpieza. “Si hay tanto dinero –exclamó Friné-, ¿por qué sigue sucio y la gente prefiere dormir en el suelo?”

Durante los años 2005 y 2006, Sin Fronteras recibió el testimonio de 87 acusaciones por mala calidad en los alimentos; 139 quejas sobre la falta de condiciones para el aseo e higiene personal y 87 casos en que la comunicación con sus países de origen fue imposible; ya sea por el mal estado de las casetas telefónicas o por una restricción en el tiempo de las llamadas.

Así lo refiere el informe sobre la Situación de los derechos humanos de la población migrante en las estaciones migratorias del DF y Tapachula; señalando también 281 declaraciones de las que no se entregó copia al migrante; 37 acusaciones de violencia psicológica, verbal y sexual ejercida por funcionarios; 17 denuncias por trato indigno en el servicio médico y 30 casos de extorsión, ejercida principalmente, por personal de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI).

Pese a estas inconsistencias presupuestales, el informe del INAMI proyecta crear, para 2008, el puesto de “especialista en estaciones migratorias”, que implica la contratación de 354 nuevos funcionarios con un gasto de 64.9 millones de pesos anuales; la compra de 30 nuevos vehículos “para traslados cortos entre estaciones migratorias”, con un gasto de 41.8 millones; inclusión de cepillo y pasta de dientes, desodorante y rastrillo en el paquete básico de enseres para los migrantes, para lo cual gastarían dos millones de pesos –aun cuando contemplan donaciones-; 52 millones en nuevo equipo de oficina y sólo 960 mil pesos en equipamiento médico.
Romero niega maltrato

La comisionada del Instituto Nacional de Migración (INM), Cecilia Romero, rechazó que la estación migratoria de Iztapalapa en el DF tenga carencias en servicios para migrantes, como alimentos en buen estado, agua y llamadas telefónicas gratuitas.

“Sin Fronteras dice eso, pero nosotros tenemos todo bajo control, sobre todo en la estación del DF, ¿eh? No tenemos nada de carencia. Especialmente en el DF tenemos una gran supervisión”, aseguró.

Asimismo, la comisionada, quien fuera presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores para América Latina y el Caribe del Senado en la pasada Legislatura, rechazó que la institución haya negado información a Sin Fronteras. “Se les ha atendido hasta la saciedad”, aseguró.

En entrevista, subrayó que toda información pedida por Sin Fronteras, de forma directa o por la ley de transparencia, ha sido contestada, por lo que no sabe “qué más sea necesario”.

Pese a que la organización defensora de los migrantes ha mantenido un proceso de solicitudes de información por un año, en el que se les ha entregado información imprecisa y hasta errónea, Romero afirmó que el Instituto Nacional de Migración ha hablado “ene número de veces” con ellos y dijo desconocer la queja de la organización civil.

Han sido atendidos, insisto, hasta la saciedad en todas las propuestas que hacen, en las quejas que presentan, en las visitas que hacen a la estación migratoria, en todas partes. No conozco el caso específico, sería muy bueno saber de qué se quejan”, puntualizó.

De existir algún problema con la entrega de información, refirió, debe consultarse al IFAI, para saber “por qué no les da la información que debe darles”.

Respecto a la adquisición de vehículos para traslados en la ciudad o entre estados cercanos para 2008, Romero argumentó que los automóviles que ahora tiene el Instituto “ya están muy chafas”, por lo que es necesario reemplazar las suburban por nuevos vehículos.

Una luz

Mientras los empleados de Luz y Fuerza del Centro instalan diablitos, alteran medidores y reciben gratuitamente el servicio de luz, a los usuarios se les castiga el gasto de energía con límites al subsidio, desprotección contra “colgados” y hostilidades; resultado, dice la Compañía, de la falta de recursos humanos y económicos.

Texto y foto: Claudia Altamirano

El humor de Marcela cambia drásticamente cada dos meses. Al ver el recibo de luz en su buzón, se disparan sus niveles de estrés, pues siente que su esfuerzo ha sido inútil: desde hace más de dos años dejó de planchar su ropa, olvidó la aspiradora y el horno de microondas, y desconecta todos sus aparatos al salir. Todo con la intención de reducir su consumo de energía, pues el cobro se triplicó de un recibo a otro: pasó de 400 a 1296, llegando hoy hasta los mil 940.

Al solicitar una aclaración, los empleados la responsabilizaron de éste cobro; argumentando que ése es su consumo real y que, si le parecía excesivo, revisara su consumo y su instalación eléctrica. Con la conocida hostilidad que los caracteriza, le explicaron que debe consumir menos de 500 kilowatts por hora (kwh) para evitar entrar en la tarifa DAC (doméstica de alto consumo), que se aplica al rebasar los 500 kwh y que no tiene subsidio.

Pese a que una familia regular no consume más de 400 kwh –unos 500 pesos- al bimestre, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recibió 2 mil 56 quejas en 2006 y mil 558 de enero a septiembre de 2007; siendo el cobro indebido la principal causa de las quejas.

Aunque el número de quejas ha ido decreciendo desde 2004 a la fecha, el número de casos en los que se logró la conciliación entre empresa y usuario también ha ido a la baja: 72 por ciento en 2006 contra 65 por ciento en el presente año.

"Esos cobros son legales", señala Edgar Olvera, coordinador ejecutivo de la subprocuraduría de servicios de Profeco, " lo que pasa es que mucha gente no sabe de ella y no mide su consumo para evitar entrar en ese esquema de cobro".

Mientras los usuarios deben ahorrar energía para no perder el subsidio, los trabajadores de Luz y Fuerza pueden gastar el triple sin pagar un solo peso: cuentan con el beneficio de no pagar la luz en tanto no superen los mil 500 kwh en su consumo; “cosa que nunca va a suceder, porque ningún trabajador tiene una mansión con tantos aparatos como para consumir eso”, afirma Benjamín, un ex empleado de la Compañía.

Los trabajadores son responsables de la mayoría de los errores en el cobro, admite Benjamín, por la forma en como toman las lecturas de los medidores: las “calculan” con base en consumos anteriores, las omiten o, incluso, llenan papeletas en las cantinas; para evitar hacer los largos recorridos que les tocan.

Así, el consumidor se encuentra a merced de errores u omisiones que les generan cobros altísimos, mientras Luz y Fuerza no tiene forma de controlar a sus trabajadores. Tanto la empresa como el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), justifican estas prácticas con la falta de dinero, que les impide adquirir nuevas tecnologías para la toma de lecturas y evitar errores.

“Ese tomador de lecturas que en vez de ponerte 100 kilowatts te puso mil, porque tiene mil servicios que ir a recorrer, ese ser humano está impedido de tener errores; porque así lo reclama la sociedad. Pero para que me pueda correr el patrón por cometer algún error, pues primero que me dé los elementos para trabajar”, argumenta Fernando Amezcua, secretario del exterior del SME.

Por su parte, el subgerente comercial de Luz y Fuerza, Elías Izquierdo, asegura que se encuentran en un proceso de modernización que subsanará las fallas que tanta molestia generan en la sociedad. La muestra, señala, es que las sucursales ya cuentan con computadoras, ya existe un sitio web y las quejas ya pueden presentarse por teléfono.


Siendo Luz y Fuerza la única empresa que provee de electricidad al Distrito Federal, la única alternativa para los usuarios es el ahorro; para lo cual la Compañía recomienda desconectar los aparatos y apagar los focos que no estén en uso y evitar, en lo posible, el uso de calentadores en ésta época de frío, pues sólo ese aparato podría triplicar el consumo regular.

miércoles, octubre 17, 2007

Ambulantaje: ¿por necesidad?

Dice la vox populi que en México “deja más un puesto que una carrera”. Esto lo tiene claro José, quien a sus 17 años ya tiene estructurado su plan de vida laboral: al concluir los estudios de preparatoria, se inscribirá en pedagogía y, al mismo tiempo, seguirá trabajando el puesto de encendedores que tiene en el Centro Histórico; pues su ingreso, dice, es mejor que lo que ganará con su carrera.

Su puesto fue uno de los removidos con el proceso de reubicación de ambulantes del perímetro A del Centro Histórico. Pese a las negociaciones realizadas entre el gobierno capitalino y sus líderes, los ambulantes decidieron no esperar a que estén listos los predios: se colocaron en las calles del perímetro B, que no está contemplado en el plan de reubicación.

Así se trasladó José a la calle Independencia para seguir vendiendo.

Los involucrados en el comercio informal coinciden en la gran rentabilidad de este negocio, excepto los líderes. Ellos siguen argumentando la necesidad y el desempleo, pero los especialistas y los mismos comerciantes afirman que, aun cuando hubiera más empleo y una mejor economía, el ambulantaje no desaparecería.

El arquitecto y urbanista Víctor Hofmann, señala que los vendedores ambulantes, más allá de existir por necesidad, entienden la dinámica económica de las ciudades; por lo que siempre van a tratar de buscar los lugares donde el flujo de personas sea mucho más numeroso, atraídos por un ingreso que no sólo les permitirá subsistir, sino tener una ganancia y un excedente. Ellos saben que vender en la calle representa ganancias muy superiores a las que tendrían dentro de una plaza comercial.

Las calles, explica el académico de la UNAM, son un mercado cautivo con grandes posibilidades de venta, “lo que hace que ellos estén ahí felices de la vida, porque tienen una venta segura al día, situación que se exponencializa durante las romerías”. Es por ello que la lideresa Alejandra Barrios insiste en que se les permita reinstalarse durante la romería decembrina; lo que significaría que el Centro haya quedado libre de ambulantes sólo ocho días.

“Si bien muchos de los ambulantes surgen por la necesidad de tener un ingreso, y al tener un empleo formal dejen su puesto, también hay muchos otros que entienden que nunca ganarán lo mismo en el trabajo formal que en el ambulantaje. Esos, aunque mejore la economía, seguramente seguirán ahí”, refiere el especialista.

Para el economista Abelardo Mariña, el proyecto económico de las últimas décadas es el responsable de éste esquema, “una persona que le ofrecen una chamba con salario mínimo, sin prestaciones, con horario completo, pues prefiere dedicarse al comercio informal, donde seguramente obtendrá mayor ingreso”, puntualiza el maestro de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Aunque Alejandra Barrios asegura que el proceso de reubicación impacta la economía de cientos de familias, que están en riesgo mientras el gobierno del DF concluye los trabajos de rehabilitación de los predios prometidos, sus agremiados sólo tuvieron que cruzar el Eje Central Lázaro Cárdenas –donde siguen instalados- para seguir vendiendo.

Uno de ellos difiere de la lideresa. Mario, un ginecólogo retirado que hoy trabaja un puesto, reconoce que los ambulantes “sólo piensan en ellos mismos y no en el peatón” y califica como “normal”, que los retiren de las calles.

“Si nosotros estamos transgrediendo la ley, somos los que invadimos las calles; tenemos que ser conscientes y pensar en el bien común”, admite el comerciante.


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viernes, septiembre 14, 2007

Laicización tenebrosa

Que día.

Un tratamiento frívolo por la mañana infló a tal grado mi vanidad, que olvidé la náusea que me causan -inevitablemente- los treces de septiembre. Pero la euforia me duró poco, pues lo que tuve que ver y oir el resto del día me dejaron las neuronas francamente exhaustas.

"La laicización en el mundo está haciendo cumplir la sentencia de Nietszch, 'Dios ha muerto'. Como respuesta, Doctoievsky agrega 'muerto Dios, todo está permitido". Esta barbaridad, que cualquiera esperaría escucharla de Serrano Limón, Carlos Abascal o algún ilustre miembro del Yunque o el Opus Dei, la escuché del rector de la Universidad La Salle. Sí, con todo y las faltotas en los nombres de esos notables escritores -los cuales escribí mal a propósito, para dejarlo justo cómo lo dijo él-, sí, esta aberración la dijo el rector de una de las grandes universidades privadas del país.

Es de esperarse que sus discursos tengan orientación y contenidos religiosos - es La Salle-, pero mi espanto surge de los cientos de kilómetros de distancia entre recordar a sus alumnos los principios católicos, y atacar directamente al estado laico; culpándolo de las iniquidades -e inequidades- del mundo. Esta "realidad tenebrosa" que vivimos actualmente es, según el rector de la ULSA (un hombre pequeño de tamaño y de conciencia, misma que compensa con grandes complejos), culpa de la "laicización".

Tratando de recuperarme de mi shock, seguí escuchando al hombrecillo con personalidad hitleriana; no tenía otra opción, pues yo fui a acompañar a un muy ilustre y respetable -ese sí- maestro en la entrega de un reconocimiento a su impecable carrera. Haciendo mi mejor esfuerzo por no salir corriendo, me soplé el resto de su arenga, que concluyó con reverencias a la virgen guadalupana y un exhorto a los alumnos para que hicieran lo mismo en su vida diaria.

No entiendo por qué, si los ateos respetamos las creencias de los religiosos, por absurdas que nos parezcan y sea del culto que sea, ellos siguen siendo tan intolerantes -entre ellos y hacia nosotros-, hasta grados francamente medievales.

Mujer Jesucristo......

Aqui va otra de mis blasfemias: Elena Poniatowska no solo cruzó la frontera de la objetividad y tiró por la borda años de profesionalismo periodístico al meter las manos al fuego por un político, sino que ademas, vamos aceptándolo, es muy mala en lo que hace. Acompañé a mi amigo a la presentación del cortometraje "Mujeres X", en cuya producción participó. Amén de lo mala que resultó ser la historia -o argumento-, lo que verdaderamente me sacó de quicio fueron los asistentes. Ni para qué perder tiempo en decir lo obvio sobre Marcelo Ebrard, su estupidísima esposa, la feminoide Malu Micher y algunas invitadas mal disfrazadas de la Corregidora. Pero el speech de Elenita de plano estaba para pedir clemencia: un poema espantosísimo que aludía a mujeres indígenas cuya vida se va en cocinar, lavar, obedecer al marido y atender a los hijos, pero que pretendía exaltar a la mujer hasta un grado divino -sin minimizar la gran tragedia que es vivir como esas mujeres en particular-, con fatales, grotescos resultados.

"Yo soy el agua, soy la que prepara tu comida, soy la que lava tu ropa.....soy mujer aire, soy mujer agua.... soy mujer Jesucristo, soy mujer Jesucristo, soy mujer Jesucristo", se atrevió a exclamar repetidamente, con esa voz escandalosa que lastima los oídos per se, pero que en el micrófono se vuelve una tortura.

No entiendo -y quizá nunca entenderé- ese culto y reverencia hacia las letras (y la persona) de esa mujer. Escribe muy mal y se adhiere a intereses políticos que, de suyo, son oscuros y, sí, tenebrosos.

martes, julio 03, 2007

Ley antitabaco, letra muerta

Las leyes locales que protegen a los no fumadores son contradictorias y condescendientes, lo que, aunado a la indiferencia social hacia la denuncia, ha vuelto inoperable su aplicación. Desde su aprobación en 2004, sólo siete personas han sido infraccionadas y la SSP-DF no ha recibido ni una sola denuncia.

Claudia Altamirano
Foto: Octavio Hoyos

Un constante y agudo dolor en el pecho llevó a Jorge a la consulta médica. Faringitis fue el diagnóstico del doctor, quien atribuyó el mal a la contaminación y el humo del cigarro; aunque Jorge no fuma. Es su trabajo en una cantina del Centro Histórico el que lo expone todos los días a la inhalación involuntaria del humo. La receta incluyó antibióticos y mucha agua, con lo que las molestias cesaron dos semanas después, pero la necesidad de trabajar impide al mesero alejarse de ese ambiente nocivo.

El cigarro le resulta familiar, pues ha vivido sus 39 años expuesto a él: en la infancia a causa de su padre y ahora por su empleo. Aunque asegura no haber presentado ninguna molestia antes, el haber vivido siempre cerca de un cigarro le creó una aversión hacia el alcohol y el tabaco, por lo que nunca ha fumado. “Yo siempre veía a mi papá, entonces me crié con la mentalidad de no tomar ni fumar porque no quiero hacer sufrir a los demás”, argumenta.

Los no fumadores como Jorge, a pesar de constituir el 70 por ciento de la población mexicana, son una mayoría aplastada y no aplastante; sometida inevitablemente a un ambiente nocivo por diversos factores: una ley insuficiente, la necesidad del trabajo y la falta de una cultura de denuncia y defensa de los derechos; que ha convertido a la Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores en letra muerta.

Centros comerciales, bancos elevadores, escuelas, bibliotecas, transporte público y todo tipo de espacios cerrados destinados al trabajo, son sitios donde dicha ley es transgredida todos los días. Peor aun: algunos empleados fuman dentro de las oficinas del Gobierno del Distrito Federal, órgano encargado de vigilar el cumplimiento de la ley antitabaco.

No obstante, desde su aprobación en 2004 en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, sólo han sido presentadas siete personas ante un juzgado cívico local por haber incumplido ésta ley. De acuerdo con la Consejería Jurídica del gobierno capitalino, entre los meses de marzo, abril y mayo de ese año fueron remitidas seis personas a los juzgados cívicos de las delegaciones Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Álvaro Obregón y Milpa Alta. Una persona más fue remitida a la delegación Venustiano Carranza en julio de 2005 y, en el año 2006 y lo que va de 2007, no se ha infraccionado a nadie más por este motivo.

Para llevar a efecto la ley antitabaco, es necesario que un policía capitalino remita al infractor a un juzgado cívico; ya sea por haber sido captado en flagrancia, o mediante una denuncia ciudadana. Empero, es necesario exhortar al infractor, antes de remitirlo, a apagar su cigarrillo o dirigirse al área de fumar y, sólo en caso de negarse, le podrá ser aplicada una multa; que oscila entre los 10 y 100 salarios mínimos.

Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública capitalina asegura no tener ni una sola denuncia presentada en los más de tres años que lleva vigente la ley, lo que, aparejado con las cifras de la Consejería Jurídica, demuestra que la llamada ley antitabaco sólo generó una ínfima respuesta en el año de su aprobación. Posteriormente, cayó en el olvido.

Un fumadero
Al mismo tiempo, la ley antitabaco del DF pareciera tener invertidas las cifras: aunque la población no fumadora en México (y en el mundo) es de alrededor de 70 por ciento, el artículo 13 de la ley obliga a todo establecimiento que venda alimentos y bebidas a reservar un área para no fumadores de, por lo menos, 30 por ciento del espacio total; mientras que para los hoteles el mínimo contemplado en la ley es de 15 por ciento.

Por ello, la población que no fuma debe conformarse con el pequeño porcentaje que la ley le otorga en los restaurantes; confinada a un espacio que, en la mayoría de los casos, sólo está separado del área de fumar por un letrero y unos cuantos metros, sin una barrera física que impida que el humo llegue al área de no fumar.

Pero no sólo los comensales se ven afectados por estas medidas. La Organización Internacional del Trabajo calcula que mueren al menos 200 mil trabajadores al año debido a la exposición al humo de tabaco en su lugar de trabajo.

Como dice Domingo, compañero de Jorge, la barra del bar es un fumadero. “Llegan muchas personas con los Delicados, con puros baratos, y aquí se hace una nube… yo ni fumaba pero ahora aquí pues acabé fumando también”. La barra se ubica muy cerca de la salida, por lo que hay mayor ventilación, pero los cocineros y meseros están del otro lado, sin poder evadir el humo.

Es por ello que Luis Alberto, al igual que Jorge, ya presentó problemas de salud. Con apenas tres meses trabajando en el bar, padeció mareos y malestar general por estar en la barra. “Como los señores se sientan frente a ti y empiezan a fumar, me mareaba. Llegaba a mi casa y me daba vueltas la cabeza, me sentía borracho, y yo no fumo ni tomo”, relata. Ante esto, su patrón decidió ocuparlo solamente como mesero, a fin de que tuviera más movilidad y no tuviera que estar todo el tiempo en medio de esa “nube”.

Gobiernos tímidos, ciudadanos débiles

Se trata de una lucha débil por parte de los no fumadores, asegura Justino Regalado, jefe del Departamento de Investigación en Tabaquismo del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER). El doctor puntualiza que la ley antitabaco es letra muerta por dos razones básicas: la timidez de los gobiernos para aplicar la ley una vez establecida, y la debilidad con que los no fumadores exigen el cumplimiento de sus derechos; lo que, afirma, no ayuda a que se cumpla con una normatividad existente.

“Los gobiernos no quieren molestar a los ciudadanos, quieren ganarse la simpatía de los potenciales votantes antes que establecer el bien común. Otro aspecto es el pobre compromiso de la sociedad, somos exageradamente pasivos y complacientes con los fumadores, porque no les exigimos respetar nuestro ambiente. Aceptamos con toda humildad las arbitrariedades que nos imponen en los espacios públicos”, puntualiza el investigador.

Otra normativa que ha sido transgredida es el Convenio Marco para el Control del Tabaco, desarrollado por la Organización Mundial de la Salud. A decir de Jesús González, titular de la red México sin Tabaco, nuestro país fue el decimoséptimo en ratificar el Convenio y el primero en América Latina; pero fue también el primero en violarlo al firmar un convenio voluntario con la industria tabacalera.

En entrevista, el médico se refirió al segundo Reporte de la Alianza contra el Tabaco y la Red México sin Tabaco. El documento señala que México tiene un plazo de tres meses para garantizar que todos los paquetes de cigarros muestren advertencias sanitarias, preferentemente gráficas. Asimismo, el reporte advierte que la prohibición total a la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco tiene como fecha límite el 27 de agosto de 2009.

El tabaco es la segunda causa de muerte en el mundo y la primera prevenible, de acuerdo con la OMS, quien promueve los ambientes 100 por ciento libres de humo de tabaco, como lema del Día Mundial sin Tabaco, a celebrarse el 31 de mayo. El organismo subraya el hecho de que cientos de miles de personas que nunca han fumado, mueran cada año de enfermedades causadas por la exposición al humo de tabaco ajeno.

“La mayoría de las personas en el mundo no fuma y tiene derecho no a estar expuesta al humo de tabaco ajeno”, precisa la OMS.

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jueves, junio 07, 2007

Mil dólares y caminar dos días, el precio por cruzar la frontera

Claudia Altamirano
Enviada

Santiago Juxtlahuaca, Oax.- Las paradas de los autobuses que viajan desde Oaxaca hasta Tijuana, se han convertido en puntos de encuentro entre migrantes y coyotes, quienes ofrecen a los campesinos cruzarlos al otro lado de la frontera con Estados Unidos a cambio de mil dólares; cantidad que es facilitada por los vendedores de boletos de autobús y cobrada a plazos, con un 20 por ciento de interés.

En el paso de la carretera federal se ubican varios locales que expiden boletos de autobús, con destino a las ciudades de Tijuana y Ensenada, principalmente. La dueña de uno de esos locales asegura que todos los viajeros van a trabajar al campo norteño, durante la época de siembra, para luego volver con sus familias en octubre. Pero no se trata sólo de migración nacional: al menos dos de esos vendedores de boletos permiten a los coyotes negociar “el cruce” ahí mismo y conceden préstamos para que puedan pagar al pollero que los llevará “del otro lado”. Después, cobra el dinero a plazos a los familiares que se quedan y reciben las remesas, ganando un 20 por ciento de interés por el préstamo.

El arreglo es fácil, lo difícil vendrá después. Basta preguntar al chofer del autobús con quién hay que hablar para llegar a Los Ángeles, Nueva York o cualquier ciudad estadounidense. El chofer asiente y manda llamar a un hombre que viajará en el mismo autobús: “Dile que alguien más se quiere ir para allá”, dice. El hombre se acerca cautelosamente, mirando alrededor y sin decir nada. Una vez estando con él, sólo hay que indicarle el sitio al que se pretende llegar. “Pero va a tener que caminar dos días”, advierte. “Tiene que pagar mil dólares allá, pa’ que la pasen... yo la llevo con la persona, pero va a caminar dos días”, insiste.

Dinero no es lo único que el coyote pide. Para asegurarse que haya alguien esperando al migrante en Estados Unidos, exige un nombre y un número telefónico. “Yo no los puedo dejar ahí tirados nomás, yo tengo que dejarlos con alguien”, argumenta el hombre, pero la creciente cifra de secuestros a migrantes deja abierta la duda sobre su verdadera intención.

“Hábleme el viernes para que me dé el número y se va en dos semanas”, promete mientras dicta un número telefónico de Phoenix, Arizona. “Le contesto yo... el ‘chilo’... porque primero necesito ver que sí sea el número, probar que sí tiene alguien allá”, reitera.

Siendo una de las principales ciudades del estado, Juxtlahuaca es una vía de paso para migrantes de todos los municipios circundantes. Una estampa típica en esa ciudad son los grupos de campesinos congregados en una esquina, esperando el camión que los llevará hasta la frontera. Las camionetas del transporte público entre municipios llegan aquí a descargar el pasaje que minutos después llenará el autobús. Esta escena se repite cada miércoles y sábado, días de salida de los camiones que, con un boleto de 900 pesos, habrán de llevar a coyotes y migrantes juntos hasta el sitio donde un pollero los llevará, por once mil pesos más, a la tierra prometida.

Migrantes ambientales

Aunque la pobreza sigue siendo el principal factor de expulsión de trabajadores del país, la deforestación y el cambio climático están provocando un desastre ecológico en el campo, que crea una nueva categoría en el éxodo: la migración ambiental.

Texto y fotos: Claudia Altamirano

Nochixtlán, Oax.- “El campo todavía da para comer, pero ya no para mantener a los hijos, pa’ que estudien”, asegura Arturo, habitante del poblado El Fortín y encargado de una tienda de abarrotes. Cuatro de sus siete hermanos emigraron a California, donde tienen empleos inestables pero bien pagados, lo suficiente para construirle una casa a sus padres con un pequeño negocio.

La familia se sostenía tradicionalmente del consumo y venta del maíz que sembraban, pero el uso de fertilizantes y la irregularidad de la lluvia secó sus tierras. “Ahorita tiene 15 días que no llueve, luego llueve 3 días, luego se quita ocho... No deja trabajar. Hay que revolver la tierra para que salga la húmeda de abajo, pero cuando ya se secó la raíz, ya no se puede”, explica el único de los 8 hijos que aun permanece al lado de sus padres.

La disparidad salarial y la falta de oportunidades han sido siempre los disparadores de la migración nacional e internacional, sin embargo,la deforestación, el uso de fertilizantes y los efectos del cambio climático están creando un desastre ecológico en el campo, que añade otra razón para huir de él..

“Los cambios climáticos, naturales y producidos por el hombre, tienen impactos cada vez más concretos y visibles en el movimiento de personas”, señala Michelle Klein, directora de Políticas, Investigación y Comunicaciones de la Organización Internacional para las Migraciones. “Los aumentos del nivel del mar, la deforestación y la degradación de zonas áridas, han producido y continuarán produciendo el desplazamiento masivo de personas ”, afirma.

Aunque México no es la excepción en esta problemática, las instancias oficiales y los especialistas restan importancia al asunto porque el tema ambiental, frente a la pobreza, no es una razón de peso. “No tenemos evidencia estadística de que esto sea un fenómeno que deba observarse, por su poca frecuencia”, afirma Carlos Welti, demógrafo del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.

Las instancias relativas a este fenómeno no consideran el factor ambiental como una motivación para emigrar: el Instituto Nacional de Migración, el Consejo Nacional de Población –dependientes ambos de la Secretaría de Gobernación-, la Secretaría de Medio Ambiente y el INEGI. Ninguno posee información sobre la influencia del medio ambiente en las migraciones.

Pero la realidad de los campesinos es otra. “La gente que se quiere hacer de una casita, un negocito, tiene que salir a trabajar fueras, porque aquí no se puede. Por eso ya mejor se quedan allá”, lamenta Arturo. En San Mateo Sosola, otro municipio cercano a Nochixtlán, Juan Rivera dejó secar sus parcelas, al no poder recuperar lo invertido en la siembra. De 8 mil pesos que debe invertir por hectárea, la escasa cosecha le hace recuperar sólo 3 mil. Es por esto que 11 de sus 12 hijos se fueron. Uno logró llegar a territorio estadounidense y el resto trabaja en el Distrito Federal. “Los jóvenes se van en cuanto terminan la secundaria, aquí sólo se quedan los viejos”, lamenta Don Juan.

Lo que en un momento fue un remedio hoy es un problema, afirma Eleazar García, presidente del Centro de Desarrollo Integral Campesino de la Mixteca (Cedicam). La tierra, dice, se ha convertido en piedra por el uso de fertilizantes, mismos que hoy son indispensables para lograr la cosecha. Se trata de un círculo vicioso: el fertilizante seca la tierra, luego requiere más, pero si deja de llover se seca por completo.

Árboles por parcelas

Pero el factor más influyente en la degradación del suelo es la deforestación, producto del cambio de uso de suelo para las actividades agropecuarias, apunta la Comisión Nacional Forestal. Ello significa que quienes habitan las zonas rurales talaron los árboles para poder sembrar en ese terreno, sin saber que su ausencia provocaría sequía y, eventualmente, ya no podrían sembrar.

El coordinador del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Enrique Leff, precisó que el 90 por ciento del territorio nacional se encuentra deforestado, siendo los estados de Puebla, Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Tabasco y Guerrero los que requieren atención prioritaria en esta materia.

De acuerdo con la Conafor, la superficie deforestada en Oaxaca es de 2 mil 644 hectáreas, que representan el 28 por ciento de la superficie total del territorio oaxaqueño, en tanto que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ubica 32 zonas forestales críticas, ubicadas principalmente en los estados de Michoacán, Morelos, México, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Tlaxcala y Veracruz.

El periodo de lluvia sigue durando lo mismo, pero la deforestación hace que llueva menos y con más alteraciones, puntualiza Cutberto Ruiz, meteorólogo de la delegación oaxaqueña de la Comisión Nacional del Agua. “Deja de llover algunas semanas y luego cae una tormenta, eso impide el desarrollo adecuado de la cosecha, pues los cultivos deben tener número de días de lluvia, no intensidad ni litros. Todo cultivo debe tener una distribución uniforme de la precipitación”, explica el especialista.

Ruiz Jarquin especificó que los bosques se encargan de distribuir la lluvia uniformemente e impedir el deslave de la parte alta, que afecta los cultivos de la parte más baja; proceso que se rompe con la deforestación. Es el caso de Chiapas, donde, de acuerdo con Mario López, coordinador de gerencias regionales de Conagua, los huracanes Mich y Stan provocaron deslaves, inundaciones y erosión que hubieran sido atenuados por los árboles.

“Analizando las precipitaciones del periodo comprendido entre estos huracanes, concluimos una cosa: con menos lluvia, hay más problemas. Llueve menos, pero con mayor intensidad; es un efecto claro de un problema severo de deforestación de la parte alta”, precisa el ingeniero.


“Aquí no hay quien no emigre”

Irónico resulta el caso del municipio de San Martín Peras, ubicado en la Mixteca alta. Considerado el principal expulsor de migrantes en toda la Mixteca, este municipio no sufre por falta de agua, sino por la irregularidad de las precipitaciones. De hecho, reconoce el presidente municipal, Francisco Ramírez, ese municipio no paga el servicio del agua. Sin embargo, el 50 por ciento de su población es migrante, 3 mil 500 de ellos permanentemente.
Aunque no cuenta con un censo local que especifique cuántos se han ido y cuántos permanecen en San Martín, el munícipe asegura que la población entera ha emigrado alguna vez en su vida, muchos de ellos, para no volver. “Aquí no hay quien no emigre. Vivimos la migración y se nos hace natural”.De continuar así, en 5 años la migración habrá alcanzado la totalidad del territorio nacional, advierte Martín Iñiguez, especialista en migración de México a Estados Unidos.

Actualmente, México cuenta con 60 municipios con bajos niveles de migración, pero si fracasa el actual modelo económico, en menos de 15 años el 20 por ciento de la población estará fuera del país y uno de cada 4 mexicanos radicará en EU, prevé el académico de la UNAM.

jueves, mayo 17, 2007

Felicidad sin hijos


La maternidad no es un destino ineludible ni una condición inherente a la feminidad. El número de mujeres que deciden no tener hijos va en aumento, anulando el prejuicio sobre la mujer "incompleta".

Claudia Altamirano

Escribir la columna de un diario, un proyecto de tesis y varios libros; atender a sus papás, sobrinos, amigas, su novio y sus gatos, son actividades que apenas dejan tiempo en la vida de Hortensia Moreno. A sus 53 años y después de varios matrimonios, vive sola y feliz. Sin padecer enfermedad o desorden reproductivo alguno, nunca tuvo hijos, pero ha entregado su vida a su profesión y su familia, sin sentir que le hizo falta algo para sentirse "plena" o "realizarse como mujer".

Periodista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), escritora y candidata a doctora en ciencias sociales, Hortensia asegura que, contrario a sentirse sola por no tener marido ni hijos, ella disfruta los pocos momentos de soledad que tiene. "Tengo sobrinos a los que adoro, no necesito que sean mis hijos. Además en esta ciudad es imposible estar solo, siempre hay alguien con quien convivir y compartir cosas", afirma.

Aunque reconoce que sí lo ha deseado en otros momentos de su vida en que las circunstancias no han sido idóneas, asegura que nunca lo ha lamentado. Alrededor de sus 35 años, se replanteó este tema, pensando que si no lo tenía en ese momento, ya no podría tenerlo posteriormente, pero tampoco sucedió.

“No creo que haya alguien que lo piense así permanentemente, no es militancia ni posturas políticas, son circunstancias y momentos de la vida y uno tiene que tomar la decisión de ese momento y afrontar la responsabilidad, incluso de equivocarse, tanto si te embarazas como si no”.

Siendo la coordinadora de Género y semiótica del Programa universitario de Estudios de Género, en su alma mater, Moreno atribuye al feminismo la posibilidad que hoy tienen las mujeres de elegir no tener hijos y seguir teniendo relaciones sexuales; acceder a educación, trabajo y prestigio, lo que permitió que la decisión de no tener hijos dejara de ser estigmatizada.

“Ya no nos vemos raritas”, expresa. Decidimos no tener hijos porque creemos que esa no es la manera de realizarnos en lo personal. La maternidad, sin que se haya vuelto un tema secundario, sí dejó de ser el tema que definía la vida de las mujeres. Hoy las mujeres buscamos aspectos identitarios en otros campos”.

Tradicionalmente el rol social femenino ha sido el de reproducir y educar, pero hoy, un creciente número de mujeres ha decidido anular ese papel para desarrollarse como individuo, no como madre. La maternidad, dicen, no es un destino ineludible ni una condición inherente a la feminidad; de manera que optaron por no tener hijos sin sentirse por ello “incompletas”.

La promoción del control natal y la incorporación de las mujeres en el sector productivo han resultado en un mayor conocimiento de sus derechos reproductivos, que incluyen la opción de no reproducirse. Al mismo tiempo, la maternidad y el desarrollo profesional no tienen una fácil simultaneidad en la vida de las mujeres, lo que, en muchos casos, las lleva a decidir entre hijos y carrera, señala la maestra Imelda Manzo, investigadora de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM.

Aun tratándose de una decisión personal, advierte, al romper el esquema de dejar el carácter reproductor, la mujer atenta contra ese patrón de comportamiento culturalmente establecido, por lo que es mal vista y considerada como “egoísta”.

“Yo amo mi libertad, siempre me ha gustado hacer lo que quiero, cuando quiero y a la hora que quiero sin ninguna restricción ni preocupación, así que considero que mi decisión también se debe a que soy un poco egoísta en cuanto a dejar a un lado mi vida para darle prioridad a la vida de alguien más”, confiesa Martha Elena, una mujer soltera de 40 años.

Su decisión de no tener hijos, explica, surgió porque no tiene paciencia para criar niños ni la convicción para dejar su vida a un lado mientras ellos crecen. Esta determinación nunca le representó un problema marital, pero cuenta que cuando inicia una relación seria con un hombre, siempre le advierte de su postura respecto a los hijos, a fin de evitar confusiones o desengaños posteriores.

Irónico resulta el caso de Martha, quien actualmente vive en Australia, país cuya política poblacional se enfoca a la promoción de la maternidad. Su índice de nacimientos es tan bajo, que ofrecen prestaciones y facilidades para residir ahí a extranjeros que puedan tener hijos en su territorio. Este fenómeno sucede, justamente, porque las australianas desean tener hijos cada vez menos. En México, en cambio, señala la maestra Manzo, podría resultar positiva esta tendencia, pues habría una mayor distribución de los recursos entre la población ya existente.

Descenso poblacional
Un estudio sobre fecundidad del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), señala que las transformaciones socioeconómico- culturales de los últimos 30 años determinaron el descenso de la fecundidad en nuestro país y en el mundo. Entre las principales causas, el INEGI destaca una mayor cobertura educativa y una creciente participación de la población femenina en las actividades económicas; así como la postergación del inicio de vida en pareja, el cambio en los ideales reproductivos relacionados con el número de hijos y los roles socialmente asignados a hombres y mujeres.

Así, las mujeres que viven en grandes urbes, las que cuentan con mayor escolaridad y las que participan en el mercado laboral, tienen menos hijos; tendencia que se reduce en estados como Guerrero y Chiapas, y crece considerablemente en el Estado de México y el Distrito Federal; de acuerdo con los resultados del II Conteo de Población y Vivienda 2005.

Paradójicamente, son éstas entidades las que presentan las que presentaron los mayores montos de mujeres en edad fértil: el estado de México con 3.9 millones y el Distrito Federal con 2.5 millones. La imposición del deseo femenino de desarrollarse individualmente sobre el de ser madres, se hace evidente en los números: aunque el 52.5 por ciento de las mujeres del país se encuentra en edad fértil, actualmente tienen un promedio de 1.9 hijos, y la cifra sigue decreciendo.

Lo anterior, precisa el estudio, es reflejo de los distintos momentos por los que atraviesan las mujeres en su ciclo reproductivo, y del cambio generacional en cuanto a los ideales y conductas reproductivas de la población.

“Somos como novios”

Alicia nunca jugó a ser mamá de sus muñecos ni imaginó, en la adolescencia, cuántos hijos tendría cuando se casara. Sólo una vez consideró la idea, pero una precaria situación económica y el miedo a los dolores del embarazo y el parto la hicieron desistir. Su esposo, al lado de quien ha pasado los últimos 13 años, tampoco quiere hijos, pues en su infancia ya tuvo que fungir como padre y madre de varios hermanos menores.

Con casi 37 años, Alicia cuestionó recientemente a su marido sobre este tema. “Estás seguro de que no quieres? Porque después ya no voy a poder”. Su respuesta volvió a ser negativa. Desde el principio de su matrimonio y hasta hoy, no han sentido el deseo ni la necesidad de “completar” su familia con niños, a pesar de la presión familiar y social.

“La vida de casados sin hijos es muy bonita. Somos como novios, no tenemos ningún compromiso, gracias a dios estamos bien. Si queremos salimos, nos vamos dos ó tres días, sin preocuparnos por un bebé y su cuidado. Así estamos muy bien”, asegura.
Su esposo es chofer y ella es ama de casa, ambos capitalinos. Viven con un perro que es su única responsabilidad, y asegura que nunca se siente sola. Tampoco cree que sea egoísta su postura, pues le parece peor traer un hijo al mundo para darle una mala vida.

“Yo les diría que no lo vieran así, no es importante. Si lo deseas sí, pero si no puedes o no quieres, pues hay otras cosas y personas a las que puedes amar, tienes mucha gente que te rodea. Se puede ser feliz sin eso y hasta sin esposo”.

Vejez sin nietos

Estas tres mujeres tienen una visión similar sobre la vejez. Coinciden en la multiplicidad de opciones para vivir una vejez plena, donde no necesiten hijos para sostenerlas, atenderlas en la enfermedad o hacerles compañía.

“La gente me dice que en algunos años me voy a arrepentir y que voy a estar sola. Eso no me preocupa mucho porque tengo algunos amigos con los que sé que puedo contar, además si cambiara de opinión, siempre existe el camino de la adopción. La cuestión esta en que no pienso cambiar de opinión, además en mi caso ya es algo tarde porque tengo 40 años y embarazarme por primera vez seria muy riesgoso, tanto para mi como para el bebé, y no seria justo para ninguno de los dos”, afirma Martha Elena.

La visión de Alicia es previsoria: “Yo le he dicho a Memo que tenemos que ahorrar para el futuro, porque no va a haber quien nos lleve un vaso de agua cuando nos estemos muriendo; pero también eso no es garantía, a veces aunque tengas hijos te abandonan. Nosotros no tendremos quien nos cuide, pero para eso tenemos que ahorrar y ver qué vamos a hacer. Además tenemos más familia, alguno de ellos puede cuidarte alguna vez, y cuando te mueras, pues tienes sobrinos a los que les puedes dejar una casa o lo que tengas”.

Hortensia se asume, a sus 53 años, como una mujer completa, con una vida satisfactoria. “Siento que no me equivoqué en absoluto respecto a esta decisión. he logrado un equilibrio en mi vida que me da la libertad de cualquier mujer de mi edad; las que tuvieron hijos tampoco están con ellos, ya se casaron, ya se fueron. No veo una diferencia brutal entre mis hermanas que si tuvieron hijos y yo. Y no me siento sola, tengo mi espacio, autonomía, hago lo que se me pega la gana. Mi vida es de una libertad que yo ni siquiera imaginaba”.

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